“Sumergidos” | Relato #OrigiReto2018

Las ondas del agua. La roca que se hunde inevitablemente, pataleando sin patas y gritando sin boca, pero con voz. La voz que grita para pedir auxilio, cuando en realidad no está mal debajo del agua. Le gusta, pero le tiene miedo a mojarse. Quizás ello le erosione y pueda reducir su tamaño, partirla en dos o incluso acabar con ella. Desconoce su propia resistencia y dureza, tan solo sabe que ha sido lanzada hacia el lago de un parque, en el que nadan los patos y beben las palomas. Es el fin de la vida en la superficie y el inicio de algo que cambiará su realidad. Puede que algún día salga y logre secarse por completo, pero no será la misma ni podrá volver al mismo lugar en el que estaba. Y si eso ocurre con la roca, imagina contigo. Conmigo. El momento de sumergirme y el momento de salir del agua. Yo no querría salir nunca. No querría cerrar el grifo. No quiero abrir la mampara. Sin embargo, está abierta. El frío entra y el vapor se dispersa por el baño.

—Toma, tu toalla —me dice acercándome la más grande de las dos—. ¿Cuál es esta canción?

—”Tsunami”, una del disco nuevo —respondo, con la toalla en los hombros, esperando que se aparte para salir de la ducha.

—No la he escuchado nunca. ¿Tienes “Hey Hey Hey”?

—Ve pasando canciones hasta que suene —sonrío.

—¡Ah! ¿Me dejas coger tu móvil? —bromea entre risas.

—Nunca te he dicho que no puedas cogerlo.

Pero le impido levantar los brazos agarrándole por detrás y haciendo un candado con mis manos. No dice nada, tan solo gira la cabeza y me besa con rapidez, para después clavarme sus profundos ojos y hacerme reír. Es inevitable estar juntos y no reírnos. Tan alegre, tan intenso, tan nosotros. Tan feliz, tan especial, tan único.

Acabamos de llegar a su piso, queríamos ducharnos y nada mejor que hacerlo a la vez. Dicen que es un buen truco para ahorrar agua, pero yo creo que acabamos gastando más. No he medido el tiempo, pero el calentador se ha agotado y el frío ha sido el aviso que hemos necesitado para darnos cuenta. Al final no cambiamos la canción, sino que la quitamos y nos enrollamos la toalla al cuerpo para salir. La ropa está en su habitación, pero no nos la ponemos, ni siquiera le hacemos el más mínimo caso. Abandonada sobre el suelo y parte de la mesa, descansará hasta que salga el sol y debamos volver a nuestros quehaceres.

En la intimidad del cuarto no necesitamos ocultarnos. Me abraza con todas sus fuerzas y caigo sobre la cama. Seguimos riendo y besando nuestro cuerpos, primero por el cuello y luego por los hombros, de forma descendente, hasta que le detengo y le digo con voz de cordero a punto de ser degollado:

—¿No tenías una sorpresa para mí?

—Ah, sí. Se me olvidaba.

Se aparta dándome un toque con la yema del dedo índice en la nariz y se pone en pie para coger una bolsa de cartón que guardaba en el armario. Mi mente entra en bloqueo. No creía que fuera a regalarme algo así, algo real, envuelto, recién comprado, que no tardo en abrir.

—Me encanta. No sé cómo agradecerte…

—Hay una cosa que quiero preguntarte y que ya sabes —me interrumpe cerrando mis ojos con sus manos—. No los abras. Solo escucha y siente.
Afirmo con la cabeza y me quedo tumbado en las sábanas, mientras sigue jugando con mi pelo y continúa su discurso con gran tranquilidad:

—Es extraño que haya ocurrido tan rápido, pero, como tú mismo has dicho antes, han sido días muy largos y completos en los que hemos hecho muchas cosas —se ríe—. Pero sobre todo hemos podido llegar a conocernos bien. Desde el principio, surgió la chispa, por así decirlo, y esa chispa, esa tenue luz, se ha ido expandiendo y convertido en todo un foco que ahora ilumina este camino frente a nosotros. Así que, la pregunta es: ¿Quieres caminar a mi lado, no como hasta ahora, sino como pareja?

Antes de que pudiera responder, volvió a reírse, contagiándomelo.

—¡Ja, ja, ja! Nunca he tenido que pedirlo yo, siempre me lo habían pedido.

—Ya se ha perdido el ambiente de seriedad —me quejé bromeando—. Y yo que también había preparado un discurso…

—¿Y cuál es? —me pregunta arqueando las cejas y acercándose aún más, hasta rozar mi nariz con la suya.

—Que te quiero mucho y lo que siento contigo no lo he sentido con nadie nunca. Me has ayudado muchísimo estos días, ni te imaginas cuanto —le abracé apretando mi cuerpo contra el suyo y continué—. No solo me haces feliz, sino que me enseñas cosas nuevas, me ayuda a sacar todo mi potencial y profundizar en mi interior. Te sobra inteligencia, te sobra belleza y te sobra alegría. Lo tienes todo. Casi diría que es un sueño. Estos días no sé diferenciar entre la ficción y la realidad, entre los libros, los estudios y las tardes contigo, es un no parar. Y no podría imaginar algo mejor, la verdad. Por supuesto que quiero estar contigo como pareja, por supuesto que quiero caminar contigo por ese camino y seguir adelante. Te quiero mucho, ya lo sabes.

Un nuevo beso, tan intenso como los demás, pero único en su conjunto. Entonces añade:

—Me ha gustado mucho tu discurso, incluso más que el mío.

—Mi plan original era decirte que no y vacilarte de alguna forma, pero no quería estropear el momento.

Siguen las risas. Perduran las ondas, tras la zambullida. Poco a poco el agua vuelve a estar en calma y desaparecen los nervios, los miedos y las inseguridades. En la oscuridad de la noche, en la profundidad del lago; hay una luz, hay una roca. Una vez que está dentro, forma parte de este, de su ecosistema y de su belleza. Hoy hay agua, ayer estuvo seco y mañana lloverá. Es todo lo que sé sobre el lago del parque. Tan solo caminamos alrededor de él, paseando y charlando. Paro para tomar algunas fotos y observo a través de la cámara que, al otro lado del lago, alguien pide un deseo y lanza una piedra a su interior.


Enero (2) por Josekopero #OrigiReto2018

Este pequeño relato lo he escrito con motivo del Reto de escritura de #OrigiReto2018, para el objetivo: 24 – Escribe un relato en el que ningún personaje tenga género ni sexo.

Si te ha gustado no dudes en compartirlo y dejar un comentario. Trataré de realizar uno o dos relatos al mes. Más información sobre el OrigiReto2018 aquí. Gracias

11 comentarios en ““Sumergidos” | Relato #OrigiReto2018

  1. Hola! Por fin he podido leerlo. A ver, por partes. Es una escena bonita pero tampoco pasan demasiadas cosas en el relato, a parte de una declaración, he sentido un poco falta de cosas pasando, de intriga jeje. Reconozco que el objetivo es muy difícil (por eso estaba el último), porque no da nada de lo que tirar, no te da una idea como otros objetivos, sino un requisito. Pero es la gracia del reto, escribir cosas que de otro modo no escribiríamos.
    Sobre tu relato, diría que uno de tus personajes si que tiene género, ya que te refieres a él como “le detengo y le digo con voz de cordero a punto de ser degollado”, “le abracé”, es decir, confiesas que es un “él”, ahí tienes el género 😉 Pero aceptaremos pulpo, porque casi casi lo logras xDD Te has metido en un berenjenal queriendo mostar sexo en este objetivo, creo yo, pero ¡de eso se trata! ¡de arriesgarse! jaja, tema valiente.

    Por último, guay la pegatina, ya sería la de enero completa con tu otro relato, perfecto todo ya que he visto que has puesto enlaces a nuestros blogs en los HT del relato 🙂

    ¡Saludos y ánimo para febrero!

    • En mi defensa:
      -El “le” sería neutro. Si pudiera “la” serían laísmos, supongo. Y la falta de intriga es por el hecho de que el tema es mostrar el inicio de una relación con la metáfora de la roca que se hunde, no siempre debe haber intriga. XD
      Gracias ¡Ja, ja, ja! 😂

      • Defiéndete compañero (jeje); es muy fácil esquivar los pronombres esos dando un pequeño giro, por ejemplo, en lugar de “le impido levantar los brazos agarrándole por detrás y haciendo un candado…” puedes escribir “impido que levante los brazos estrechando su espalda y haciendo…” :))

  2. Wolas. Gracias por tu segundo relato de enero ;3 y 7op ya, pero te voy a comentar un par de cosas si me lo permites. El relato está bien, aunque no se siente mucho el concepto de neutro, ya desde que hablabas de la piedra. Pusiste “…como tú mismo has dicho…”, Que puedes arreglar perfectamente quitando el “tu mismo”. Creo que es un relato bonito y me encanta la parte de la declaración, pero más me gusta que subas tu marcador a 7op ;3. Pronto añadidos al Ranking.

  3. ¡Hola!
    Personalmente me gusta mucho tu relato. Las historias de amor son mis favoritas, y la verdad echo en falta más puntos románticos en el #OrigiReto2018, pero bueno siempre hay lugar para el amor jejeje aunque el punto en cuestión no lo exija.
    Siempre que escribo lo hago con el piloto automático romántico jaja.
    Enhorabuena por tu relato.
    Un beso.

  4. Hola de nuevo!

    Muy bonico el tema de la piedra hundiéndose y las relaciones! Al principio creía que era una pista de que la relación estaba en mal estado y me asusté cuando unx de lxs personajes fue a declararse, pero qué alivio jajaja

    También me encanta el valor que has tenido de tirarte en el primer mes a por el ejercicio más difícil (para mí xD), olé tú <3

  5. Es romántico en el mejor sentido de la palabra, pero es muy sexy. Así que no te vas del reto por la forma sino más bien por el fondo (del mar, jeje). No hay género, pero derrocha sexo por un tubo (cuidado, esta mi opinión muy poquito documentada que conste). Ah, y enhorabuena por atreverte con uno de los retos más “chungos”. :)))

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: