Resumen de noviembre de 2017: Un mes centrado en el crecimiento personal

Despedimos un mes que ha tenido de todo, como quien dice. Si intento hacer memoria ni recuerdo qué hacía treinta días atrás. Y es que recuerdo que en octubre fueron las Fiestas de Bullas, pero ¿qué fue lo que he estado haciendo durante el mes de noviembre? Supongo que no mucho, y supongo bien. Sé que ha sido un mes en el que he trabajado mucho en mi pequeño empleo semi-flexible y en el que he estado más centrado en estudiar. Veamos qué más cosas he hecho durante este mes de noviembre.

Noviembre: centrado en aprender y crecer a nivel personal

En cuanto a proyectos personales no ha habido mucha novedad, aunque ha sido un mes plagado de experimentos y ligeras pruebas. He probado la poesía y las epístolas, aprovechando este medio para expresar mis sentimientos, canalizar mi dolor y mostrar mis miedos y mi preocupación. Y ahora, en el anochecer de noviembre me he puesto a trabajar en una historia que desarrollé hace unos meses y dejé abandonada antes de empezar a escribir. Quizás pueda sacar algo bueno de ella aún.

Y no podemos omitir fechas y eventos como El Salón del Manga de Murcia. También ha sido un mes importante en materia de deporte y salud. He salido más a correr y he comenzado rutinas que han dado muy buen resultado, pero como esto no es tan interesante tanto como las novelas que he leído, pasemos a hablar de libros y literatura.

Mis lecturas de noviembre

Sin duda, para mí ha sido un mes muy potente en cuanto a lecturas. Empecé con Crónica del pájaro que da cuerda al mundo y continué con Alicia en el País de las maravillas y A través del espejo. Después me propuse leer Ulises de James Joyce, toda una hazaña que no completé con éxito, aunque al menos me sirvió para conocer la novela y leer más de la mitad. De ahí pasé a Arturo Perez-Reverte, con El Capitán Alatriste. Leí las dos primeras novelas de la serie y, posteriormente, probé con Hombres Buenos. Me sorprendió ser capaz de leer una novela así. Quizás la tenía sobrevalorada o infravaloraba mi nivel de lector. En cualquier caso, el resultado ha sido satisfactorio.

Tras probar la lectura de un autor tan interesante como Reverte, he regresado a las novelas del siglo XIX, encontrándome con Drácula en mi búsqueda de clásicos que debería haber leído hace tiempo. Una novela epistolar que recomendaron en La Cultureta, ese programa de radio que escucho cada semana en el que hablan de series, libros y noticias relevantes relacionadas con la cultura y la sociedad. Me vine arriba y dije: «¡Qué cuernos, voy a leerla!» Y ya llevo casi una cuarta parte de la novela en poco más de un día. Mi reto es terminarla antes del próximo miércoles, aunque teniendo en cuenta que empiezo a trabajar el próximo lunes… No creo que tenga problema, saco tiempo de debajo de las piedras.

Bueno, ha sido un buen mes después de todo. He aprendido mucho y me he acostumbrado a leer, cogiendo una de las mejores costumbres y mejorando mi comprensión lectora y mi velocidad. Veremos qué tal resulta diciembre.

Espero acabar el año con buen pie.

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