“Un lugar al que llamar hogar” – Relato #OrigiReto

Puedo galopar a la velocidad de un susurro, de un deseo, de un pensamiento. Estaré ahí si me lo pides, solo porque eres tú quien lo haces. Pero sé que recuerdas cuando a penas podía mantenerme en pie. Mi cuerpo no era más que huesos y carne esperando el paso del tiempo y el fin de la vida. Entonces fuera fue dentro, arriba pasó a ser abajo y me perdí, para después encontrarme y encontrarte. O debería decir para dejarme encontrar.

La primera vez fuiste tú quien cruzó la barrera para llegar hasta mí. Y ahí me quedé, escondido en tu habitación, como el extraterrestre de Elliott en aquella película de Spielberg.

—Acaba de llegar mi madre.

—¿Quieres que doble las rodillas un poco? Así parezco algo más bajo —más humano.

—No pareces más bajo, pareces un idiota. Estate quieto y punto.

Descubriste el mundo para mí o, mejor dicho, me ayudaste a redescubrirlo, pues lo había olvidado. Pero tiempo atrás estuve aquí con otros seres. No fueron como tú. Ninguno.

—¿Cuánto tiempo te vas a quedar?

—¿Cuántos años tienes?

—¿De dónde vienes?

—¿Qué te pasa?

—¿Estás solo?

Solo.

NO.

Ya no.

La segunda vez iría yo, paso a paso, levantándome y siguiendo el camino, bajo la luz del sol. El mismo camino que seguiría una y otra vez, para permanecer a tu lado, regresando a mi mundo cuando era necesario. En las noches frías y solitarias, no me siento solo, tampoco frío. Así seguiría, hasta ser capaz de correr. Galopar, para ser más exactos. Subir, bajar, darle la vuelta a la realidad y cruzar la línea que separa el mundo de la fantasía y la magia del real, en el que también existe la magia, pero no todos la ven. Tú, por suerte, sí.

Me cuesta creer que puedan entender lo que esto significa. Quiero decir, sé que pueden conectar datos, unir fechas, arrastrar símbolos y soltarlos en el vacío existencial de miles de estrellas, que no comprenderán. Se puede analizar una fórmula; se puede interpretar un contrato, un documento o una cláusula, pero no se puede comprender a la ligera lo que esta unión supuso para una criatura coja como yo. Lista para ser sacrificada, no recibí el disparo. Recibí un nuevo lugar en el que sentirme cómodo, aceptado, querido… Un lugar al que llamar hogar.

FIN


Abril (1) por Josekopero #OrigiReto2018

Este breve pero intenso relato lo he escrito con motivo del Reto de escritura de #OrigiReto2018, para el objetivo: 7- Una adopción peculiar.

Disfruta de este y de mis otros relatos. Los he recogido todos en una página en esta misma web, para que todo esté organizadito y no te vuelvas loco buscando. Encuéntralos en OrigiReto2018.

2 comentarios en ““Un lugar al que llamar hogar” – Relato #OrigiReto

  1. ¡Hola! ¿Qué tal?

    Me ha gustado mucho este relato, debo reconocer que tengo predilección por los finales felices. Además, me gustan mucho las expresiones que has utilizado para describir cómo cambió la vida del protagonista. Eso sí, me ha tenido pensativa porque primero pensaba que era un perro, pero luego por lo de “galopar” he pensado que era un caballo, pero luego habla de magia y ahora ya no estoy segura de estar en lo cierto xDDD.

    Una cosa que quería comentar es que no entiendo muy bien el “—más humano” porque parece que es la continuación de lo que está diciendo, pero al usar la raya de diálogo indicas que ha acabado de hablar ^^U Me ha parecido confuso.

    Bueno, me alegro mucho de haber pasado por aquí porque me ha gustado mucho leer este relato 😀
    ¡Hasta otra!

    • Lo de “más humano” es la acotación del narrador. Tienes razón, no queda muy claro. Es como lo que piensa el protagonista/narrador.
      Gracias por comentar y me alegro mucho de que te guste.

      Pd: Es un unicornio, pero eso queda entre tú, yo y quien lea este comentario ^_^

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