Mi experiencia tras aceptar mi homosexualidad y pasar 1 año fuera del armario

El año pasado acepté que ni soy hetero ni soy bisexual y escribí el que ha sido el post más compartido de este blog. Soy gay y siempre lo he sido. No es algo que uno pueda decidir ni cambiar. Se nace así y está bien. De hecho, es algo genial que, desde que lo acepté y comprendí, me ha hecho vivir plenamente y quererme cada día más. A continuación os hablaré de mi experiencia tras un año fuera del armario, habiendo aceptado mi homosexualidad y habiéndola hecho pública. Comentaré cómo me han tratado, los problemas que he tenido y si fue o no un error admitirlo en las redes sociales y entre mis conocidos y familiares.

La homosexualidad ni se elige ni se cambia, se vive

Se me sigue haciendo muy extraño eso de hablar de “homosexualidad” o de “ser gay”. Me gustaría simplemente decir que soy una persona más, como tantas otras, y que está bien. Sin embargo, debido a la persecución que se le sigue haciendo a las personas que, como yo, se sienten atraídas por una persona de su mismo sexo, es nuestra misión darle visibilidad y continuar educando en el respeto y el amor libre. Así, he de comenzar repitiendo una máxima, y es que la homosexualidad no se elige ni se cambia. Si naces gay, hetero, bisexual, asexual u otro, eres así. Acéptate y disfruta de la vida sin miedo ni represión alguna. Eres perfecto tal y como eres y te darás cuenta de que aceptarte te hará mucho más feliz y te ayudará a tener una vida plena, sin inseguridad ni miedo en lo que respecta a ello.

Yo me acepté, lo comenté en este post (“20 años para aceptar que soy gay“) y todo ha ido a mejor. Me ha ayudado a abrirme mucho más con los demás, a mejorar mi relación con amigos y algunos familiares y a separarme de otros. Sin embargo, no todo ha sido un lecho de rosas. Veamos esos problemitas o inconvenientes con los que me he encontrado este año.

Agresiones, desprecio, vilolencia verbal y física

No sé qué habría pasado si hubiera salido del armario públicamente desde pequeño. Sin embargo, puesto que lo hice al cumplir 20 años, me libré de posibles problemas en instituto o centros educativos. Por suerte, nunca me han agredido físicamente ni me han atacado. Una vez me amenazaron de muerte y otra recibí insultos varios por parte de un usuario de Instagram. De hecho, fue a raíz de ese post que he comentado antes. Me escribió alguien que era una vergüenza para mi familia y que estaría mejor muerto. Automáticamente, todos mis conocidos y los familiares de mis amigos me dieron su apoyo. Me dijeron que no hiciera caso y que se sentían orgullosos de mí por atreverme a compartirlo y a aceptarme.

Desde entonces, he ganado más seguridad en mí mismo y no me oculto ni siento que tenga que mentir sobre mí. Antes era un poco más incómodo. No voy pregonando mi sexualidad allá por donde voy, pero si me preguntan no tengo que mentir.

Ante algunas personas y ciertos sectores, prefiero callarme y solo una vez he negado mi homosexualidad. Cuando estuve trabajando en cierta empresa durante el mes de diciembre, solo me atreví a contárselo a una compañera que me preguntó si me gustaba una chica que trabajaba allí. El resto preferí que no supieran nada. Por la misoginia y el machismo que se respiraba en el almacén, pude preever que no era el entorno más seguro. Sin embargo, suelo llevar correas en el reloj con la bandera LGTB y algún que otro símbolo. Entre eso y mi forma de ser, quien no se da cuenta es porque no quiere.

Resumen de este año y conclusión sobre mi homosexualidad

Mis amigos se lo tomaron muy bien y me apoyaron desde el minuto uno. Mi familia no se ha pronunciado todavía. De los que sí han dicho algo, tengo varias opiniones que se resumen en: «ser gay ya es muy normal y hay muchos». Como digo yo en mis podcast y en el día a día: no cambia nada, salvo que me acepto a mí mismo y puedo seguir adelante. Sigo siendo yo, sigo escribiendo, sigo trabajando en mis proyectos y estudiando. Quien vea diferencia entre ser homosexual y no serlo, es porque tiene un problema serio.

Para terminar puedo decir que ha sido el mejor año de mi vida. En cinco días cumplo 21 años y tan contento. Cada vez voy a mejor, lo que ya me extraña. Siempre digo «estoy mejor que nunca» y es verdad, porque no dejo de mejorar. Tanto en los estudios como en mi aprendizaje, las experiencias de vida y los proyectos. Soy  libre y más feliz que nunca, y estoy seguro de que es gracias a haberme aceptado a mí mismo, haber comprendido la homosexualidad y contar a diario con las personas que me acompañan.

Y no dejaré de hacer lo que me gusta ni de seguir hablando del tema LGTB. Hasta que se acabe la discriminación, el odio y el «yo no soy homófobo, pero…», seguiremos saliendo a la calle y manifestándonos.

2 comentarios en “Mi experiencia tras aceptar mi homosexualidad y pasar 1 año fuera del armario

  1. Sinplemente estupendo, eres un chico maravilloso con grandes principios y objetivos muy claros, somos seres de un planeta llamdo tierra solo eso, no somos ni de aqui ni de alli, no somos mas ni menos por tener gustos diferentes, solo aquellos que quieren tu ser, son los que merecen estar a tu lado, continua caminando y triunfando, cumpliendo sueños y sintiendote tan orgulloso de ser quie eres, un fuerte abrazo y bendiciones

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