¿Es pecado ser gay? ¿Odia Dios a las lesbianas? La respuesta es NO

A lo largo de mi adolescencia tenía cientos de preguntas sobre los homosexuales. Ni siquiera sabía si era algo real o no. Hombres que aman a otros hombres, mujeres que se acuestan entre ellas… Sí, había oído hablar de eso. Todos habíamos oído hablar de eso y lo usábamos como insulto. Si alguien no era suficientemente masculino, era el maricón. En cuanto uno de nosotros era diferente, su conducta estaba mal. Era el marginado. A ojos de la Iglesia y la religión ocurría algo parecido. Todos para uno y uno para todos. ¿Ser gay? Eso es pecado tipificado por la Ley Divina.

«Por favor, Señor, no me hagas gay»

Esto es lo que le pedía cada día en mis oraciones. Los domingos, al ir a la Iglesia, le pedía a Dios que no me hiciera amar a otros hombres. No quería sentirme atraído por ellos. Me negaba a ser el maricón. Pero, como bien me ha enseñado mi educación cristiana católica apostólica romana, los caminos del Señor son inescrutables. «Que no se haga mi voluntad, sino la tuya» decía, acompañando mis rezos. Era lo que decía La Biblia y yo no podía ir en contra de los deseos de Dios.

Esto os puede parecer una estupidez o una invención. Por desgracia, no es así. Gracias a Dios, no es así. Permanecí dentro de la Iglesia hasta los dieciocho años y continué negando mi sexualidad hasta los veinte. Poco a poco me abría a la posibilidad, pero no terminaba de entenderlo ni comprenderlo del todo. De mi entorno, creo que fui el que más tardó en darse cuenta de lo evidente. Los demás ya lo sabían. Recuerdo cuando les dije a mis amigos que era gay, con algo de miedo. Lo vieron como lo más normal del mundo y me apoyaron en todo momento. Muchos se extrañaron de que lo anunciara. ¿No había salido ya del armario? Todo mi amor para ellos.

Ni es pecado ser gay ni Dios te odia

Coincido con la opinión de la persona a la que he le comentado que escribiría sobre si es pecado ser gay. Esa persona me ha dicho «ese tema es muy antiguo ya». Cierto es que en el siglo XXI en el que estamos y en una sociedad en la que no todos son creyentes ni religiosos, esto parece ya que huele a caduco. Sin embargo, estamos en un mundo muy diverso en el que encontramos altos cargos de centros educativos que prohiben charlas LGTB y que censuran cualquier comportamiento que se salga de la tradición. En ocasiones se escudan en «es pecado ser gay» y creen que así nos desprestigian o nos hacen sentir mal.

¿Es pecado amar? Nunca está mal amar, pero siempre está mal odiar. No quiero más enfrentamientos ni odios. Es más, no considero que las personas que no aceptan a las lesbianas, los gays, transgéneros y demás miembros bajo la bandera del arcoíris sean “malos” como tal o pretendan hacer daño. Ellos simplemente no conocen esto. Han sido educados en que es malo ser diferente, es pecado ser gay y les mienten con que La Biblia dice una cosa u otra.

Si la religión se preocupa más por su imagen o por unas normas que por las personas y el amor, ahí no está Dios. Si no importa la gente ni el bien de todos sino mantener un sistema concreto y conservador, ahí no está Dios. Dios está de parte de todos, desde la propia creencia cristiana y desde todas las creencias. Dios es amor y Dios te hizo tal y como eres.

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