5 errores al leer una novela que puede que cometas y no sepas

Dicen que para ser escritor hay que ser un gran lector. Lo cierto es que en los últimos meses me centro mucho más en visitar novelas y géneros literarios que en crearlos. Tanto es así que empiezan a preguntarme por novelas recomendadas y lecturas para este verano. Si bien respondo a esas preguntas en mi podcast El Escritor Moderno, hay otros temas que quiero comentar en esta web. Recibí un mensaje de un amigo preocupado por si hacía algo mal al leer, ya que tardaba demasiado. Tras eso, se me ocurrió escribir este post y comentar con vosotros los 5 errores al leer que comentemos sin ser conscientes.

1. No cuidar la iluminación durante la lectura

No tener en cuenta si estamos leyendo con una buena iluminación puede ser un grave problema. Lo más recomendable es la luz natural pero es evidente que por la noche no podemos contar con ella. Utilizar un flexo o una lámpara apropiada nos ayudará a evitar problemas de visión o cansancio en la vista. También debemos tener en cuenta que no es buena idea que la lámpara lance la luz de forma directa al texto. Una luz ambiental o general es más adecuada.

2. No descansar y leer hasta la extenuación

Sí, es muy interesante la novela y sé que quieres saber qué ocurre con NURO, pero descansa. No te pases hasta altas horas de la madrugada sumergido en su lectura. Los problemas de visión y el dolor en los ojos están relacionados con una falta de descanso. Al igual que se recomienda descansar al emplear los móviles, los ordenadores y las pantallas en general, se recomienda descansar con los libros.

Hay una estrecha relación entre las personas que tienen miopía y las que leen o utilizan con frecuencia pantallas. El problema está en fijar durante mucho tiempo la vista en un objeto cercano. Sea un libro, un cuaderno o un móvil, estamos empleando la vista sin piedad. Toma un descanso y luego sigues con ese capítulo que tanto te atrae y te divierte.

3. Leer sin enterarte de nada

Para no enterarse y no comprender el texto es mejor dejarlo. Hay novelas para las que no estamos preparados y no podemos intentar ir a por todo cueste lo que cueste. Empecé a leer El Quijote hace unos años y no me enteré de nada. Lo dejé y lo retomé el año pasado. Entonces leí las dos partes completas y me enteré de todo. En ocasiones no estamos listos o no es el mejor momento para leer una novela. No pasa nada. Coge otra y ya la retomarás en un futuro. Otra opción es releer y tratar de prestar más atención, pero no todos los libros son fáciles de leer.

“Ulises” de Jame Joyce se hacía imposible. Estuve cerca de terminarlo pero no me enteraba de nada. Tenía que buscar el resumen de cada capítulo en internet para saber qué había leído. ¿Qué sentido tiene hacer eso? Si no te enteras y no lo entiendes, déjalo.

4. Dejar la novela esperando demasiado tiempo

«Ya leeré después», «Hoy no me apetece» y «este verano tendré más tiempo» son señales de que no lo vas a leer. Lo he hecho en el pasado y amigos míos lo están haciendo. Se prometen que leerán este verano y avanzarán en sus lecturas pendientes, pero no lo van a hacer. Solo uno de todo el grupo está cumpliendo, y con resultados menores a los deseados. Lo que dejamos para después es muy probable que no lo retomemos nunca. Si no tenemos tiempo ahora, ¿cuándo lo tendremos? Seamos realistas y no nos engañemos a nosotros mismos.

Por otro lado está el que empieza a leer un libro y lo deja en la mesilla o en la app a mitad, para otro día. Pasan las semanas y ahí sigue. Es un error muy común y obliga a empezar desde el principio. Aunque sea un capítulo al día, puede llevarse a cabo una lectura completa y seguida. Es cuestión de crear el hábito.

5. Caer en la “industrialización” de la lectura

Esto es un fenómeno muy común que he bautizado como industrialización por su tipología. Se caracteriza por tomar una lectura y buscar la productividad en su lectura hasta tal punto que solo importa llegar al final y coger otra. Y luego otra, y otra. Se busca una cadena de producción de lecturas y libros leídos. Es inútil, además de insano. Lo digo por experiencia. Si no vas a disfrutar ni trabajar la lectura poco a poco, es mejor que dejes el libro, cierres la app y te vayas a hacer otra cosa.

En conclusión, diría que lo importante es disfrutar sin prisas ni agobios. Descansar sin miedo, pero tampoco caer en el abandono de la novela. Si empieza a coger polvo es que ya va siendo hora de echarle narices y volver a su lectura. Pero, sobre todo, disfruta y lee en paz. Es lo mejor que tienen los libros, que te dan paz y te nutren ayudándote a abstraerte y evadirte de la realidad.

¿Caes en alguno de estos errores? Deja un comentario y compártelo en Twitter y Facebook.

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