Alternativas a los adverbios terminados en -mente. Consejos para escritores

Ya lo decía Stephen King: los adverbios terminados en -mente son un vicio muy malo que en ocasiones tienen los escritores. Y es que no solo ocurre a la hora de escribir obras de ficción, sino también a la hora de hablar. Conozco gente que, en algún momento de su vida, ha tenido la manía de repetir adverbios terminados en -mente. Veamos alternativas y otras opciones disponibles a la hora de corregir nuestra novela o escribir un texto.

Primer consejo: si es prescindible, quítalo

Es el consejo que voy a dar más sencillo y quizás el más útil. De hecho, es tan sencillo que hasta se me ha olvidado. Cada vez que encuentres un adverbio en tu texto acabado en -mente, piensa si es prescindible. Lee la frase omitiendo ese vicioso término y si sigue teniendo sentido, quítalo. Por si no lo has notado, al ser una palabra con una terminación tan repetitiva, se hace pesada de leer. Además, es larga y ralentiza la lectura. Es por ello que es un elemento tan criticado por los escritores.

No digo que haya que empezar una guerra contra los adverbios acabados en -mente, sino que, cuando no haga falta ponerlos, es mejor quitarlos, para evitar problemas de comprensión ni sacrificar la fluidez de la lectura.

Segundo consejo: si no puedes quitarlo, sustitúyelo

Como en cualquier elemento a modificar de la novela, si no queremos quitarlo, podemos buscar una alternativa. Y la alternativa es buscar un sinónimo más agradable de leer. En este caso pondré algunos ejemplos prácticos. El primero es muy sencillo y simple, pero vale igual:

“Rápidamente, nuestro protagonista sacó su espada y se enfrentó a él, cortándole la cabeza.”

Me ha dolido escribirlo, porque se me ocurren mil formas de modificar la frase para evitar usar el término “rápidamente”. Una de esas modificaciones puede dar como resultado la siguiente frase:

“Con gran rapidez, nuestro protagonista sacó su espada y se enfrentó a él, cortándole la cabeza.”

O también podemos decir:

“En un gesto ágil que su rival no pudo prever, nuestro protagonista sacó la espada y se lanzó sobre él. El filo de la espada atravesó…”

Y si ninguna de las opciones que se te ocurran te parecen lo suficientemente buenas, siempre podéis reconstruir toda la frase. A las malas, si os encontráis ante un bloqueo, lo mejor es descansar y tomarse las cosas con calma. No hay prisa.

Más sobre los adverbios terminados en -mente

Si el adverbio terminado en -mente es correcto y no os chirría, dejadlo tal y como está. No merece la pena agobiarse con esto. Quizás aún estéis empezando a escribir y tengáis mucho que aprender. También es posible que no veáis todavía la diferencia entre un caso correcto y otro menos apropiado. Puede que os convenga escribir un poco menos y leer un poco más.

Como último consejo por hoy diré que lo mejor para escribir es leer. Que durante años me negué a pensar que es algo imprescindible, pero que lo es. A la hora de enfrentarte a un bloqueo o a dudas como esta, vuestra mayor arma es el conocimiento y los libros leídos. Es mucho lo que aprendemos de los libros, tanto a nivel personal como a nivel de técnica y narrativa. Apóyate en los maestros, apóyate en los autores clásicos de la lengua castellana y las lenguas clásicas (Latín y griego).

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